TRÍPOLI.- Los combates entre los rebeldes y las tropas del líder libio Muammar Gaddafi están obligando a miles de personas a huir, advirtió las Naciones Unidas. "Este último fin de semana, más de 8.000 personas, la mayoría bereberes, llegaron a pie a Dehiba, en el sur de Túnez. La mayoría son mujeres y niños", afirmó el portavoz de la agencia de Refugiados de la ONU (Acnur), Adrian Edwards, en Ginebra. Decenas de miles más ya habían huido antes.

Una violenta tormenta de arena que azotó la región complicó todavía más las cosas. El paso fronterizo de Dehiba ha cambiado de manos varias veces en la última semana, en la que los combates se extendieron a territorio tunecino. "Estamos tenido problemas para mantener los campamentos cercanos. La tormenta destruyó centenares de tiendas y dos almacenes portátiles de gran tamaño", señaló Edwards. También aumentó el éxodo por mar hacia Italia, tras 10 días de mal tiempo. Según Acnur, unas 3.200 personas han llegado recientemente a la pequeña isla de Lampedusa, la mayoría proveniente del África subsahariana.

Los insurgentes trataban de obtener miles de millones de dólares en créditos de occidente para alimentar y abastecer sus territorios en el este de Libia y financiar su campaña militar. Los refugiados han dicho que aumenta el peligro de inanición en algunas localidades asediadas. Zintan ha sido fuertemente bombardeada y el envío de ayuda al puerto de Misrata (principal localidad en poder de los rebeldes en el oeste del país) fueron entorpecidos por fuego de artillería y una mina colocada cerca de su entrada.

Gaddafi no ha sido visto en público desde que se anunció que había sobrevivido el sábado a un ataque con misiles de la OTAN contra su mansión, en el que murieron su hijo menor y tres nietos.